Febrero 25, 2021
Nuestros hábitos y su sostenibilidad
Nuestra huella en este mundo, no
puede ser solo de carbono.
Quiubo patos! Seguramente más de
una vez se han preguntado si existe una manera de medir que tantos recursos consumimos y
que tanta contaminación producimos diariamente, pues me hice esta misma
pregunta en días pasados y me dediqué a buscar información sobre los hábitos
cotidianos menos sostenibles, teniendo en cuenta la cantidad de CO2 que producen y la cantidad de agua que invertimos en ellos.
Es claro que todo lo que hacemos implica una inversión de recursos y la cantidad que se requieren para desarrollar actividades del día a día pueden influir mucho tanto en la huella de carbono, como en el agua potable que usamos y consumimos; de esta manera, quisiera compartir con ustedes lo que descubrí, acerca de los hábitos sostenibles y de todos los hábitos que decidí cambiar en mi vida, para convertirlos en hábitos sostenibles, ¡QUACK!
1. Al lavarse los dientes: Este proceso no parece consumir mucha agua a simple vista, pero hay que tener en cuenta que un grifo de agua abierto puede llegar a gastar hasta 5 litros de agua por minuto, lo que se traduciría ¡hasta en 15 litros de agua por día!
Por el contrario, al cerrar el grifo el consumo de agua se puede llegar a reducir hasta en 250ml de agua por cada cepillada y menos de 1 litro de agua al día… para que tengan una referencia, la cantidad de agua que te recomiendan beber al día, son alrededor de 6 litros.
2. Al tomar una ducha: Seguramente esta ya lo habían imaginado, eh? Pues en efecto patos, la ducha es uno de los hábitos que mas agua puede llegar a consumir diariamente, ¿Qué tanta agua?, se preguntarán los paticos curiosos. ¡PUES MUCHA! Y es que así es patos, una ducha de 10 minutos puede consumir entre 160 – 190 litros de agua, una cifra sin duda sorprendente, pero que es importante que todos los patos de este mundo sepan.
Unas alternativas que ayudan a reducir este consumo son:
i) Reducir lo máximo posible el tiempo en el que el grifo está abierto.
ii) Bañarse con agua fría, hace que no se desperdicie agua esperando a que se caliente.
iii) Tomar duchas mas rápidas y cortas.
iv) Medir la cantidad de agua con la que tomaremos la ducha (el famosísimo baño a baldados).
Si logras implementarlas reducirás fuertemente tu consumo de agua diario, lo que ya es una gran ayuda para proteger nuestros recursos, ¡quack!
3. Al estar en casa: dejar las luces encendidas es una de las razones por las que nuestras madres nos regañan con frecuencia, ¡quack! Pero tienen mucha razón… el consumo de energía en cada hogar implica también la emisión de gases de efecto invernadero, o como se les conoce GEI, para hacer una proporción aproximada, por cada kWh de energía usado, se generan aproximadamente 0.45kg de CO2, por lo que (aunque no lo notes) apagar la luz, si ayuda a cuidar el medio ambiente y especialmente, a prevenir la emisión de gases de efecto invernadero.
4. Al salir a pasear: Recuerda pato… la industria más contaminante sobre nuestro bello planeta es la industria de los combustibles fósiles, en múltiples estudios adelantados por la OMS se ha demostrado que las combustiones de estos derivados del petróleo generan abrumadoras cantidades de CO2 a la capa de ozono, siendo ¡el principal productor de todo el CO2 que se produce anualmente en el mundo! – muy grave en realidad.
Para darles una aproximación de que tanto daño puede llegar a hacer el uso de un auto, ir al trabajo todos los días y gastarse (en el mejor escenario) tan solo una hora en el trayecto de ida y vuelta puede generar hasta 4kg de CO2…. ¿quieres saber que tanto es eso en un año? Pues haciendo esto solo de lunes a viernes todo un año, habrás usado tu automóvil un total de 240 horas, lo que implicaría que al año esta actividad puede producir hasta ¡1 TONELADA DE CO2!
¿Cómo puedes reducir este alto grado de contaminación? Solo hay una respuesta patos, y es buscando métodos alternativos que nos permitan no utilizar los combustibles fósiles, los automóviles eléctricos son una alternativa mucho más sostenible que los que se alimentan de combustibles fósiles. Es claro que no es fácil tener un auto eléctrico, pero eso no debe detenernos, siempre está la posibilidad de hacer uso de los medios de transporte poco convencionales, como lo es andar en bicicleta o simplemente caminar, puede que no sean los más cómodos, pero sin duda son los dos más sostenibles.
¡Estos son solo unos pocos ejemplos para que puedan hacerse una idea de que tanto podemos reducir nuestra huella de carbono patos! Pero no se reducen a estos, estoy seguro de que a muchos patos allá afuera se les han ocurrido ideas para ayudarnos a cuidar nuestro planeta y evitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
¡Por eso, si eres un pato con una buena idea, no dudes en compartirla, cada pato cuenta!
#Porunmundomejor #yotambiensoypato
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